Ventiladores

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Ventiladores para el cultivo de marihuana, remover el aire dentro del cultivo es importante, además de tener buena aireación, es necesario que las plantas reciban aire constantemente para que se fortalezcan. Compra aquí los mejores ventiladores y mas baratos del mercado.


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Son muchas las variables que hay que calibrar a la hora de comenzar una plantación de marihuana que produzca un rendimiento óptimo. Sustrato de tierra adecuado, semillas según las características que deseemos, luz, agua, aportes de nutrientes etc. Pero sin una perfecta ventilación de nuestra área de cultivo, todo el trabajo previo puede venirse abajo.

Si las plantas no pueden realizar un intercambio de gases adecuados, los procesos químicos imprescindibles para su crecimiento no se realizarán, o lo harán de forma incorrecta, con lo que el cultivo tendrá un provecho deficiente y no podremos disfrutarlo.

Ya que la mayoría de nosotros somos cultivadores de interior y nuestra área de trabajo es a veces muy pequeña, la necesidad de un ventilador es muy alta. Es un elemento que a veces se descuida pensando en otros aparatos más caros como bombillas de espectros adaptados a las fases de crecimiento de la planta, balastros para controlar la corriente, etcétera. En la mayoría de las ocasiones, un ventilador doméstico puede servirnos pero es importante conocer por qué, para qué lo necesitamos y también cómo y dónde colocarlo.

Un ventilador no es más que un motor eléctrico que mueve un conjunto de aspas de plástico aunque en los modelos más caros o industriales son de metal. Un aparato sencillo que para nosotros tiene las siguientes aplicaciones:

-Remueve el aire de la habitación, así la temperatura producida por las bombillas de cultivo es más homogénea. Adiós a los picos de calor en determinadas zonas.

-Mueve también el aire viciado con exceso de CO2 que ya ha absorbido la planta. Este aire puede dar lugar a hongos y enfermedades que luego tendríamos que tratar con el consecuente peligro de pérdida de cosecha y aumento de gastos por la exigencia de tener que usar productos para el tratamiento de dichas enfermedades.

-Permiten que las plantas respiren bien y realicen el proceso de la fotosíntesis a la perfección. Las plantas que respiran bien son plantas felices.

-Reparten el aire fresco por todo el cultivo.

-Evitan bolsas de aire no deseadas e incluso peligrosas para nosotros. Recordad 5.000 ppm de CO2 pueden causarnos mareos y otros trastornos físicos.

-Eliminan cualquier bolsa de humedad que pueda existir y se nos pueda haber pasado desapercibida.

-En el momento de la aplicación con generadores de CO2, consiguen que el gas se expanda a lugares más alejados de aquel en el que tenemos instalado el dispensador.

- Al crear corrientes de aire (son especialmente buenas las oscilantes) las plantas pueden crear resistencia a las mismas reforzándose así su tronco y también las ramas. Esto da lugar a cogollos mucho más gruesos. Eso sí, cuidado con la potencia que le damos a nuestro ventilador, se trata de generar viento, no una vendaval incontrolable.

Como norma general, estaría bien poder colocar un ventilador cada metro cuadrado de cultivo. Siempre es mejor varios repartidos que un único aparato por muy potente que sea. No es necesario que nos compliquemos mucho la vida en la búsqueda del aparato ideal, salvo que podamos permitirnos modelos como los que van incorporados enfrente de las bombillas que funcionan a la misma vez que estas y ahorran consumo eléctrico.

Debemos encender los ventiladores a potencia elevada cuando prendemos el sistema lumínico. Cuando lo apagamos, es conveniente que la continúe la ventilación aún al mínimo con el fin de que la vida de la planta siga su ciclo.

Sólo hay un momento concreto en el que la ventilación puede “perdonarse” o en todo caso, hacerla indirecta: cuando las planas son muy pequeñas o son esquejes pues podría deshidratarlos.

Hay diferentes modelos de ventiladores: de pinza, ideales para el cultivo en armarios, de pié que es el más utilizado en salas de cultivo, de pared, de suelo, con mando a distancia y temporizador o con regulación manual. Toda elección que hagamos tendrá que estar en función de la clase de cultivo que tengamos.