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Todo sobre el Jabon Potasico

Pubicado el : 2015-10-26 23:15:18
Categorias : Productos

Todo lo que deberías saber sobre el jabón potásico.

Si queremos que nuestro cultivo tenga un alto rendimiento productivo y además de la más alta calidad, tenemos que proteger nuestras plantas de los efectos nocivos que puedan producirles insectos como  ácaros, pulgón, mosca blanca, trips y araña roja fundamentalmente. Estos agentes biológicos pueden causar daños tanto en el cultivo exterior como en el interior, pero es especialmente en este último caso donde hay que tomar más precauciones ya que, en concreto la araña roja causa mayores estragos en lugares donde la temperatura es alta y la humedad es alta.

            Existe un producto de fácil uso y aplicación cuyos resultados son visibles y muy eficaces. Además es absolutamente natural, no contamina y no afecta al sabor ni a las aplicaciones de las plantas. Es el jabón potásico.

            Qué es el jabón potásico: definición y formulación. Fundamentalmente es un compuesto formado por hidróxido potásico (KOH), aceite (que puede ser de girasol, de oliva, limpio o filtrado y reciclado) y agua. El proceso químico por el cual el álcali (potasa) junto con agua y grasas (aceite) reacciona se llama saponificación y es el que da lugar al jabón potásico que aplicaremos al cultivo  Podemos adquirirlo ya preparado o bien prepararlo  nosotros mismos. Más adelante indicaremos cómo.

            Por qué usar jabón potásico: Fundamentalmente por ser un producto ecológico, no creando contraindicaciones tal y como podrían dar lugar los insecticidas químicos y porque es  particularmente barato. No contiene  elementos biocidas ni ataca a otros insectos que sí puedan ser beneficiosos para las plantas, como las abejas. Es más, en su proceso de descomposición produce carbonato de potasa que puede ser reutilizado como abono. En ningún caso es tóxico para las personas. Su almacenaje es sencillo porque carece de volatilidad. Por último, su eficacia respecto a la cantidad necesaria para su uso es muy notable.

             Se trata de un fitosanitario o fertilizante que a diferencia de otros no tiene consecuencias demasiado fuertes para las plantas, por lo que es uno de los productos más utilizados en agricultura orgánica ya que su porcentaje de componentes tóxicos es cero, no entra en el interior de la planta y su degradación es corta. 

Fertilizante de jabón potásico para cultivos orgánicos

Usos del jabón potásico:

Como hemos indicado anteriormente  es un potente anti-plagas. Sus agentes limpiadores atacan los esqueletos de los ácaros rompiéndolos y también limpian las telarañas creadas las arañas rojas.

          Se trata de un fertilizante natural que funciona con gran efectividad ya que sus componentes hacen que la cutícula que recubre a los insectos se ablande y entre en el interior de su organismo causándoles la muerte por asfixia.

Asimismo podemos usar el jabón de potasa como elemento que facilite la absorción de la humedad (mojante). En un sustrato de tierra apelmazado y seco, mezclar el agua de riego con un poco de jabón facilita que los abonos se absorban con mucha mayor facilidad y sean más eficaces.   

Si queremos además limpiar las hojas de las plantas, aplicando pequeñas dosis conseguiremos que brillen y tengan un mejor aspecto ya que limpia las hojas de los residuos pegajosos que han dejado los insectos durante su estancia. 

¿Por qué es conveniente su uso?

A día de hoy se utilizan muchos productos químicos para el cuidado y crecimiento de nuestras plantas. Dichos productos son adecuados para acabar con una plaga pero también son muy perjudiciales tanto para el ser humano como para otros animales y plantas. De hecho si utilizamos el producto sin guantes y tenemos algún tipo de herida en nuestras manos puede causarnos graves consecuencias.

Esto no sucede con los fertilizantes y demás productos de origen natural ya que solo actúan contra las plagas que queramos eliminar. Por tanto, debe tratarse de la primera elección ya que además con su utilización haremos más fuerte el sistema defensivo de nuestras plantas.

Recordaros que se puede utilizar después como abono, ya que en su descomposición suelta carbonato de potasa, muy nutritivo para las raíces.

            Cómo usar correctamente el jabón potásico: Hay que estar muy atentos y observar nuestras plantas para actuar con rapidez ante los problemas provocados por los insectos. Para una aplicación eficaz del jabón potásico utilizaremos aparatos específicos para fumigación que tengan la boquilla fina para una mayor penetración del producto.  Aunque también podemos usar una botella spray a presión de las que se usan en jardinería. Pulverizaremos sobre la planta a conciencia, ya que funciona a través de contacto mojándola completamente y poniendo mucha atención en el envés de las hojas ya que es allí donde suelen producirse los mayores ataques, pudiéndonos pasar fácilmente desapercibidos y también las zonas de crecimiento.

¿Qué cantidades debemos suministrar y cuándo?

Debemos disolver en agua 1 o 2% del jabón y suministrárselo a las plantas con el sistema de pulverizado y, llevarlo a cabo al amanecer o al atardecer ya que así evitaremos que el sol queme las plantas.

Una vez realizado el primer tratamiento, lo haremos de nuevo pasados 15 días para conseguir los resultados esperados. 

  Un momento del año excelente para su aplicación es la primavera por la mayor frecuencia y extensión de las plagas.

Podemos suministrar el jabón potásico en cualquier momento del proceso de crecimiento incluso en la floración si no está muy avanzada aunque en ese momento la efectividad del producto disminuye ligeramente. Y aunque no tiene efectos secundarios, hay que advertir que los cogollos de las plantas sí pueden verse ligeramente afectados, por lo que deberán ser limpiados con agua.

Una de las pocas contraindicaciones del uso del jabón de potasa es que debemos evitar utilizarlo el día antes de la cosecha.  

No hay ningún problema en que caiga un poco al sustrato de tierra.  

Para conseguir una mayor eficacia contra los insectos es muy recomendable utilizar combinadamente el aceite de neem neemazal junto al jabón potásico. Este aceite amargo es un repelente muy eficaz. Puede usarse pulverizado o en el agua de riego. En todo caso evitaremos las horas de sol más fuerte para no crear un “efecto de espejo” que sea contraproducente quemando las hojas de la planta.

Jabón potásico prefabricado, ventajas e inconvenientes. 

Actualmente existen diversos preparados comerciales listos para ser utilizados. Son  productos profesionales fabricados con las dosis adecuadas y correctas. Ahorras tiempo y esfuerzo. El proceso de crear tu propio jabón es costoso en tiempo y de difícil control de calidad y eficacia. Eso sí, sed exigentes y buscad el certificado ecológico.

            Respecto al uso de jabones “de andar por casa” como los que se utilizaban antiguamente y con mucha frecuencia para el lavado de la ropa a mano, hay que tener en cuenta que dichos jabones están formulados y fabricados con sosa cáustica por lo que, en primer lugar, su eficacia en el tratamiento de las plantas es mucho menor y pueden llegar a crear más problemas de los que tratamos de evitar.

            Tampoco sirven situaciones “de compromiso” como utilizar el jabón del lavavajillas o el del baño. No merece la pena siendo el jabón de potasa un producto tan asequible.

Beneficios del uso del jabón: 

  • Carece de residuos tóxicos
  • No estropea la flor
  • No perjudica a abejas, mariposas, mariquitas…
  • No produce ningún tipo de efecto nocivo ni en personas ni en animales.
  • Respeta el medio ambiente ya que es biodegradable.

Cómo fabricar jabón potásico casero

Con bastante tiempo y mucho entusiasmo se puede conseguir jabón potásico hecho con nuestras propias manos los cual puede ser motivo de gran satisfacción.

Como medida de seguridad, usar siempre guantes y gafas. Realizaremos nuestro trabajo al aire libre. Necesitaremos recipientes de acero inoxidable y cristal resistentes al fuego y una cuchara que también soporte altas temperaturas.

Los ingredientes, como explicamos al inicio de este artículo serán:

  • Hidróxido de potasa
  • Agua
  • Aceite de girasol. Recomendado por su baja toxicidad. Preferiblemente limpio.

1.   Mezclaremos el agua con el hidróxido de potasa en una relación de 250 ml de agua por 100g de KOH de un 85% de pureza (comprobar antes de adquirirlo). En otro recipiente calentaremos el aceite calentado previamente al baño maría.

Mezcla de agua con hiroxido de potasa

2.   Añadiremos el aceite al agua en la que se habrá disuelto por completo el KOH. Removeremos muy despacio pero de manera constante. En ese momento comienza la saponificación.

mezcla de aceite con hidróxido potasico

3.   Si ponemos la mezcla completa de nuevo al baño maría y seguimos removiendo en algo más de una hora conseguiremos nuestro jabón potásico. Quizá se enrancie un poco con el tiempo pero, bien almacenado puede ser usado durante largos periodos.

jabón potásico al agua maria

Pero aún no está preparado para ser utilizado como insecticida para nuestras plantas. Sólo cuando mezclemos 40g de masa de jabón con 60g de agua templada podremos comenzar a utilizarlo. Agitar bien y ya está preparado para su uso.

Si está en tu ánimo ser más ecológico aún, puedes sustituir el hidróxido de potasio por ceniza de madera, a fin de cuentas Al-Qaly es la raíz de álcali y significa… ceniza. Sin embargo ten en cuenta que el proceso de reposo hasta que se obtenga un producto utilizable será mucho más largo.

La madera preferible para quemar es la de olivo, encina y almendro y en cuanto al agua ha de ser lo más pura posible, si es de lluvia mejor que mejor.

Una vez obtenida la lejía de ceniza después de mezclar ambos ingredientes se le añade aceite en una proporción de 300g de aceite por 2/3 l de lejía de ceniza. Es más complicado pero puede merecer la pena.

Vídeo: Modo de elaboración del jabón potásico

Beneficios complementarios del uso del jabón potásico: 

Como hemos visto, la combinación de estos tres compuestos nos permite fabricar nuestro insecticida natural, el cual no produce ningún tipo de daño a los tejidos de nuestras plantas y se descompone a gran velocidad por lo que además de ser un insecticida que acabará con las plagas, al degradarse nos servirá de abono natural.

También hemos de saber que al utilizar este producto junto a otro con características fitosanitarias aumentaremos su efecto, ya que el jabón mojará las hojas y actuará en su superficie, haciendo que sean más porosas y permitiendo que absorban más fácilmente los otros insecticidas.

Esperamos que encuentres útil toda la información que te hemos ofrecido para mejorar la vida, salud y propiedades de tus plantas. 

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